Nos explica que Dios que revela Jesucristo en el
Evangelio no es una energía ni un poder tiránico, sino una persona, y san Lucas
dice específicamente que es un Padre,
que da la vida. Quien dice padre alude a
la comunidad.
El padre es el origen de la comunidad, Es su principio es
como la fuente, transmite su vida. El que genera deja la imagen en el
engendrado: “hijo de tigre: pintito”, llevamos la marca de nuestros padres, en
lo físico y en lo espiritual. De los padres depende la buena salud corporal y
espiritual de la comunidad familiar. Lo principal de la salud espiritual es
tener un alma limpia y en paz, los papás trabajan muy duro para dejar buenos
ejemplos y buenos principios a los hijos que engendran. Los educan para ser
auténticos seres humanos, e hijos de Dios, para ser libres, para conocer la
voluntad de Dios
El ser humano se distingue de los animales por tener un
pensamiento claro y un lenguaje apropiado; porque un pensamiento ordenado es la
condición de la libertad, por más que los papás intenten dar buenos principios a
sus hijas e hijos no pueden vivir la vida que ellos han de realizar. Sólo
pueden darles instrumentos para vivir en libertad. Los hacen libres cuando los
entrenan a escoger únicamente lo bueno, a decidir por aquello que les hace más
humanos, a elegir siempre lo que los engrandece y rechazar con energía y
firmeza lo que los disminuye.
En la parábola del padre misericordioso aparece el Padre
como origen de sus hijos, pero los hijos, en su conducta, no se le parecen
mucho, el más chico uno quiere aniquilar a su padre, ¡que ya se muera! le
interesa la riqueza su padre tanto trabajó. Para él el dinero y el placer son
los objetivos de la vida, mayor placer y menos responsabilidad; despilfarrar un
dinero que no sudó en placeres degradantes. Dejó un padre que lo quería y cayó
en las garras de un patrón que lo explota y mata de hambre. El otro hijo
tampoco se parece a su padre, pues prefiere asegurar su herencia a fuerza de
trabajo, piensa que lo que hace bien vale al menos un cabrito con los amigos y siente
rencor oculto a su padre que no se lo está tomando en cuenta. El hijo mayor
tiene obligaciones qué cumplir pero no familia, no considera al viejo como su
padre ni al muchacho como su hermano.
El padre es el origen de la comunidad, para el Padre lo
único que tiene y que quiere son sus
hijos, que sus hijos lo sean de verdad. Está
sumido en la tristeza por su hijo perdido como si hubiera muerto, que es lo
peor que puede ocurrir a un padre o una madre. Lo extraña a tal punto que cada
día lo espera, lo añora, y cuando lo
percibe de lejos, le gana la emoción y corre a echarle los brazos al cuello, y
lo besa tan prolongadamente impide cualquier
discurso. La recuperación de la vida de su hijo se sella con una fiesta,
con un banquete, la celebración con todo lo mejor que el ser humano sabe hacer:
la música, la comida, el vestido. El padre misericordioso dice que ya no tenía
hijo y lo ha recuperado, estaba totalmente muerto y ahora vive, más allá de
toda consideración es necesario hacer una gran fiesta. Al recuperar al rebelde
recuperó también como hijo, al más ordenado, quien igualmente había perdido su
familia.
El padre es el origen de la comunidad, dirige a la
comunidad enseñándoles a trabajar con responsabilidad por encima de todas las dificultades, y les
abre el horizonte de la libertad. Pero
toda a los hijos la responsabilidad del uso de la libertad, el hijo menor optó
por el ídolo del placer como su patrón el hijo mayor escogió la enajenación del
trabajo, por encima de su familia, por encima del cariño, el amor, la ternura y todo aquello que nos hace más
humanos.
El hijo menor hace el camino de regreso y el hijo mayor
descubrió que lo que realmente hace la casa es la presencia del padre, que es
el origen de la familia, y la presencia del padre el lo que cambia a los hijos
y los hace comunidad. El padre, asume los desafíos de la personalidad de cada
hijo, y proporciona a todos el sentido de la comunidad por encima de la
diferencia y de los errores; lo único que quiere es que sus hijos recuperen el
camino de la comunidad y de la vida: el camino de la Resurrección de Jesucristo.
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